Centro de recepción de visitantes de Itálica
El conjunto arqueológico de Itálica no es sólo un valioso patrimonio cultural, sino que además reúne las condiciones que definen a un paisaje propiamente dicho, tal como se entiende este concepto en el Convenio Europeo del Paisaje, lanzado por el Consejo de Europa, que tiene como objetivo fundamental promover la protección, gestión y ordenación de los paisajes europeos y ofrecer un nuevo y sólido marco para situar el paisaje en un primer plano de las políticas europeas en materia de Patrimonio Cultural, Medio Ambiente y Ordenación del Territorio.
La posición de la entrada actual al CAI está directamente relacionada con el anfiteatro, es por ello que éste será fundamental en el proyecto. Se parte de la esquematización de la sección transversal del anfiteatro, enclavado entre dos cerros y construido “hacia arriba”, mientras que la situación del proyecto es la contraria, en el cerro y construido “hacia abajo”. Así, el proyecto parte desde un inicio como un proyecto enterrado, que recorre la colina en sentido ascendente, con un eje completamente perpendicular al eje del anfiteatro. Se trata entonces de intentar realizar lo que sería un negativo del anfiteatro, pero no un negativo literal sino una reinterpretación de los espacios tratando de relacionar el cómo se recorren actualmente, cómo aparece un espacio masivo, y lo vas recorriendo entre espacios vacíos, espacios de luces y sombras que se van abriendo y cerrando en su interior. Tratar de trasladar esas mismas sensaciones al proyecto será el objetivo principal, de manera que se creen transiciones entre patios, espacios inter-medios y espacios interiores.
La intervención será una intervención topográfica, es decir, no será un edificio que llene el paisaje sino que intente integrarse en él para ser perceptible solo en ciertos puntos. Se caracterizará por una gran excavación para su posterior construcción a cielo abierto, donde el hormigón será el material más característico, de manera que todos los volúmenes se elevarán unos metros sobre la colina, siguiendo el propio juego de las ruinas. El paso por el proyecto será una opción, no una obligación, y se podrá recorrer en las dos direcciones, es decir, podrá servir como punto de acceso o como punto de desembarco, y dentro del mismo también existirán recorridos alternativos que no harán obligatorio el recorrido por las salas expositivas.